jueves, 18 de octubre de 2012

El día que el pan nos cambió la vida.

     El título desde luego puede resultar exagerado, pero nada más lejos de la realidad. Ya sabéis que bebebatallas para la comida es a veces exigente y al igual que con los galletas con el pan también tuvimos que insistir bastante, pero luego lo cogió gusto. Gracias a que si hay comida de por medio nada más le importa, hemos podido salir a dar una vuelta y no tener que volver deprisa y corriendo, porque aunque entre en modo posesión y quiera tirarse de la silla, sacas una pulguita de pan y listo.
     Que quieres meterte en la cocina para hacer galletas o pizza, pues trozo de pan, que te invitan unos amigos a cenar y no para de llorar, trozo de pan, lo mismo para poder comer nosotros o hablar por teléfono. (En nuestra defensa diré que la mayoría de las veces es integral, para no cebarle, jaja).
     En casa de mi madre desde el salón se puede ver la cocina, (más concretamente su amada lavadora), así que normalmente pasa de nosotros y se dirige a la lavadora, además nos mira desde allí y cierra la puerta de la cocina, en plan no me molestéis. Solemos oírlo canturrear desde allí, el otro día al no oírlo ya pensamos que alguna estaría armando y cuando me acerco a la cocina descubro que bebebatallas ha abierto los cajones hasta dar con el pan duro e intentaba meterse entre pecho y espalda media barra de pan (más grande que él) de hace tres días y tan feliz.
     En la piscina no avanzábamos mucho, seguía cruzando los pies y sin hacer ningún chapoteo, por lo menos no lloraba, pero no se molestaba en coger ningún juguete ni en participar en nada, hasta el otro día que cambiaron los animalitos acuáticos por comida. Y amigos, había una barra de pan de plástico. Papabatallas me ha contado, que aquí bebebatallas perdió el miedo en el segundo uno y se abalanzó como si no hubiera un mañana y como si no le diéramos de comer (que eso pensaría el monitor) hacia el pan de plástico recorriendo toda la piscina, además mientras perseguía el anhelado pan, canturreaba y se reía.
     Hoy me ha tocado a mí ir a la piscina y aunque el resfriado y para que vamos a engañarnos la pereza me ha hecho dudar de si ir a la clase o no, debo decir que el día piscina "post pan" ha sido un éxito, bebebatallas debió de perder el miedo y me he encontrado con un niño que no parecía el mio, (de ahí el titulito), sin barca y sólo con un churro ha ido de aquí para allá, (ayudado por mí, de momento no es Phelps), riendo, cantando, chapoteando y con una cara de felicidad que espero no olvidar en la vida.
     Hoy se han compensado con creces todos los incordios que supone ir a la piscina, el miedo a que se estampe desde el banco de los vestuarios, los lloros por no querer tumbarse en el cambiador, mis contorsionismos para intentar que no se me vea más de lo necesario en todo momento, (aunque esté más delgada preferiría que existieran bañadores hasta los tobillos), la depilación y aguantar al padre del gorro verde (eso da para una entrada), hoy todo ha valido la pena, por verle tan feliz.

22 comentarios:

  1. Que bien que ya vaya mas contento a pisci, cuando me alegro! Nosotros tenemos que retomarla porque con tanto virus no hemos podido ir
    Te cuento, uo me he comprado un neopreno y al peque tn porque aunque es climatizada al menos para el peque me lp aconsejo el monitor, que en invierno hace rasca.
    Y sobre la comida, la verdad es que es una gran aliada en los momentos que comentas: paseos, esperas, etc!! Jeje que gracioso bebebatallas :))

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y que tal lo de poner y quitar el neopreno, no es más difícil?? Reponeros pronto de los virus. Un beso

      Eliminar
  2. Uix, me he quedado intrigadísima con el padre del gorro erde, jajajaja!
    Me alegro que un cacho pan haya sido tan providencial para la coexistencia con bebebatallas ;)
    Muas!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No te preocupes que estoy preparando una entrada para desahogarme del padre ese... jaja.
      Un beso

      Eliminar
  3. Es que donde haya un currusquito de pan que se quite cualquier sonajero o juguetito.. ahora lo del pan de plástico me ha parecido increíble.. jeje qué tío...
    También me he quedado con la intriga del gorro verde!
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo pienso lo mismo, me encanta el pan de todo tipo, pero el pobre se llevaría una decepción porque no pudo comerse el de la piscina...

      Eliminar
  4. Jajajajajaj como me he reido con lo de la piscina cuando vió el pan, jajajaja...

    Es que le pan es el pan...ummmmhhh con lo rico que está recién hecho...upps que hambre me está entrando!!

    Me alegro un montón de que estés tan feliz por verlo feliz!!!

    La Alpaca se despide con:

    Nuestra lealtad es para las especies y el planeta. Nuestra obligación de sobrevivir no es sólo para nosotros mismos sino también para ese cosmos, antiguo y vasto, del cual derivamos

    Autor: Carl Sagan

    Mooogggaaaksrfff

    ResponderEliminar
  5. Me imagino a bebébatallas avalanzado sobre la barra de pan de plástico y la cara que se le debió quedar al monitor, qué bueno jajaja. Me alegro de que al fin haya llegado esa recompensa, si es que en cuanto se les ven felices nos olvidamos de todo lo anterior, ains!! :) Besotes

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Totalmente de acuerdo Dunia, que verlos tan contentos
      quitan todos los males.
      Un beso para pimpollo.

      Eliminar
  6. Enhorabuena por esos avances en la pisci! Qué gran invento la barra de pan. Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La verdad es que si, yo totalmente agradecida al monitor por cambiar los juguetes.. que si no seguimos sin hacer na de na. Un beso

      Eliminar
  7. Ja, ja, ja, me muero de la risa imaginándolo! Pero sobre todo porque no me imagino a las mías exactamente haciendo lo mismo (es decir, perseguir un cacho de pan) aunque tengan que hacer algo que les da miedo... Es una historia genial! Un abrazo!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por comentar, la verdad es el cambio ha sido alucinante. Un beso

      Eliminar
    2. Quería decir que me imagino a las mías haciendo exactamente lo mismo por un cacho de pan, todo lo que sea por comérselo!!!

      Eliminar
    3. Me había imaginado que querías decir eso, si es que la comida lo es todo jeje.
      Un saludo

      Eliminar
  8. Dios mio, ¡qué genial! Me habría encantado verle, jeje. Si es que no hay nada como la comida para conseguir lo que uno se propone ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ay, la comida, pronto empieza ya verás. Un beso

      Eliminar
  9. jaja, me meo imaginando la escena de Bebebatallas lanzándose a por el pan en al piscina. Oye, que me alegra, a veces lo menos esperado hace que nos cambie algo importante.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si, es curioso pero a veces lo que menos te esperas produce un gran avance.

      Eliminar
  10. Sólo te recomiendo que cuando salgas de la piscina, lo tengas bien tapado porque, al menos, cuando yo salía con la mayor, por mucho gorro que hubiera llevado y la hubiera secado bien, la más ligera brisa que soplara le hacía cogerse un catarro de lo más.
    Sobre el pan, pues... dicen que el deporte da hambre ;)

    ResponderEliminar
  11. cómo me alegro de que bebé batallas ya disfrute en la piscina :)
    me ha dado mucho la risa cuando he leído que seguía enamorado de la lavadora jajajajaja

    ResponderEliminar
  12. Jajajja qué gracioso bebebatallitas! Detrás del pan, ajja, me lo estoy imaginando ajjajaj. Pues ya sabes, aquí tienes un Phelps en potencia :) y ya sabes con qué le incentivas ajjaa.

    Un besazo guapa

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

¡No te vayas sin opinar!

¡No te vayas sin opinar!