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miércoles, 26 de noviembre de 2014

Nonabox de Octubre.

      Sin lugar a dudas, el mejor producto de la caja de Nonabox de octubre es el arrullo con estampado de estrellas de la marca Aden anais, son suaves, 100% algodón, transpirables, se vuelven más suaves con cada lavado y son muy versátiles, como manta, paño para la lactancia y lo que se os ocurra, porque admito que hace pocos meses recibí otra y algún día me la he puesto al cuello, ja ja, si soy así de chic.
     Esta caja traía otras sorpresas: 
     Otra cosa que también me ha gustado bastante son las pegatinas para regalos de cumpleaños de la marca Fabuloo dreams, para poner el nombre del destinatario y del niño que lo regala. Además son chulas y es una forma de dar un toque personal a los envoltorios de los regalos.
     Chupete Nuk cotton party: con forma anatómica, simula la forma del pezón y entrena los músculos de la mandíbula, la lengua y labios.
     Un patrón de We are Knitters, para tejer un gorro, he de reconocer que esta empresa me entusiasma, alguna vez entro y admiro sus kits, pero luego no me atrevo a dar el paso, no soy muy mañosa y me da pena gastarme el dinero en balde, pero con este patrón ya tengo excusa para probar en el mundillo de las agujas.
     Un libro de Chiquitines de ediciones LU, lleno de fotos de bebes. 
     Gel de higiene infantil bio care: no altera el ph, ayuda a equilibrar la flora microbiona y ayuda a mantener la barrera cutánea. Contiene aminoácidos de seda, que eliminan el picor y el enrojecimiento.
     Estas navidades si no sabéis que regalar a una reciente mama o a una embarazada, una cajita nonabox puede ser una buena opción, con el código de descuento batallitas tenéis el 10%.
     Gracias a todos los que me habéis escrito por  email o comentarios con respecto a la anterior entrada y nuestras batallas cotidianas. 
     Un beso enorme.

viernes, 19 de septiembre de 2014

¿Que pasa si es hijo único?

     Pues nada. 
   Al menos esa es mi opinión de hija única. De vez en cuando veo publicaciones en algún blog, (la última en sobreviviendo a mi maternidad), en la que alguien escribe como es presionado, para que su hijo no sea hijo único y se convierta en alguien raro o antisocial, no tengo muy claro cual es el pensamiento. 
     Es cierto que no sólo lo leo, a lo largo de mi vida me han preguntado en ocasiones como es ser hijo único, algunas veces por curiosidad y otras, parejas que querían tener sólo un hijo, pero se veían desbordados por la presión social de la parejita. Recuerdo que me lo han preguntado hasta amigas de mi madre cuando era pequeña.
     Mis padres no quisieron tener más hijos, no hubo ningún problema de por medio, no quisieron más. En parte quizás, intuyo, porque mi abuela paterna no fue muy equitativa con sus hijos, hacía muchas distinciones y mi padre de pequeño lo pasó realmente mal. Alguna vez he podido sonsacar que ante la duda, de si él sería capaz de tratar a sus hijos igual y ante la posibilidad de que sufrieran lo que él, mejor uno. (Ahora ese pensamiento me persigue, con mis dos hijos). Pero no se si ese fue el detonante final de la decisión o que simplemente no les apeteció repetir experiencia.
     Tengo varios primos también hijos únicos y os aseguro que ninguno somos más raro de lo normal. Eso si alguien, puede definirme la palabra "normal".  Ninguno de los tres ha echado en falta tener hermanos, creo que es difícil echar en falta algo que no has tenido nunca.
     Es cierto que tuve una edad en que quería tener un hermano pero más mayor y chico para que me defendiera en el colegio, evidentemente este hipotético hermano tenía todos los atributos físicos y personales que a mi me gustaban y nunca aunque hubiera tenido un hermano, se habría acercado ni de lejos a ese hermano perfecto e ideal que yo imaginaba.
     No creo que los hijos únicos seamos asociales, es posible que seamos más independientes. Yo no he necesitado a nadie para entretenerme o jugar y me he sacado las castañas del fuego sola, en múltiples ocasiones, algo que tampoco creo que sea malo. Tampoco me cuesta más conocer gente, porque yo siempre que me he apuntado a cursos, actividades extraescolares, etc.. he ido sola. Pero no soy solitaria, os aseguro que Papabatallas que tiene cuatro hermanos es mucho más solitario que yo y más "antisocial", por expresarlo de alguna forma.
     Tampoco creo que seamos niños mimados, recuerdo que el cole, había niñas con hermanos, que por ser la niña o la pequeña estaban bastante más consentidas que yo. Y también padres que estaban menos en casa y daban todas las cosas materiales que pedían a sus hijos. Al final es una cuestión más de educación.
     Por el contrario si he podido disfrutar de mis padres a tiempo completo y eso es enriquecedor, porque siendo sincera, yo tengo que dividir el tiempo entre dos y a veces no puedo moverme como quisiera o prestarles todo el tiempo que me apetece porque suelen reclamarme a la vez. 
     También tengo que reconocer que he disfrutado y disfruto de cosas materiales, que posiblemente no hubiera podido tener si tuviera hermanos. Todo tiene sus pros y sus contras, uno de esos contras es que si el día de mañana mis padres enferman no podré compartir esa responsabilidad.
    No voy hablar de que hay hermanos que ni siquiera se hablan y eso que tengo varios casos cercanos, porque eso puede ser que pase o que no. Pero tampoco entiendo la gente que tiene un segundo hijo para que el primero esté acompañado. Hace poco una amiga de mi madre, también madre de hija única, me dijo que cuando le había planteado a su pareja una segunda maternidad, él le había preguntado pero "¿la quieres tú o lo haces por la niña?", ella había contestado que por la niña y su marido la había dicho: "Si es por la niña no, que ya se buscará la vida". Y aunque suene brusco es totalmente cierto.  
     Si creo que la sociedad tiene a los hijos únicos estigmatizados, hay gente que te mira con pena, que te suelta un " tu no lo entiendes, porque no tienes hermanos", en medio de una conversacion en la que no viene a cuento, porque evidentemente eso y otras experiencias que cada uno tiene en su vida no invalidan para nada una opinión. Otros de los comentarios que suelen hacerme, es la idea de una casa solitaria en navidad o en los cumpleaños, pero en mis caso no he pasado una navidad con menos de diez personas a la mesa.
     También más de una vez la gente se ha extrañado al enterarse de que no tengo hermanos, la última vez estando embarazada de Pequebatallas, la mujer de un paciente me preguntó lo siguiente:
     -¡Anda estas embarazada!, hija menos mal que vas a dar un hermano a Nenebatallas, porque los hijos únicos son de tontos... que no hay quien los aguante.
     -(Yo, riéndome, porque me hizo gracia): Yo soy hija única.
     - ¿Que?, ¡no me digas!, uy, ¡Pues que bien, has salido!¿ no?.
     Sinceramente no creo que tener hermanos o no tenerlos te haga mejor persona o te de mejores atributos o habilidades. Al final la personalidad se basa en las experiencias vitales, la educación y quizá un porcentaje genético.
     El problema no lo tenemos los hijos únicos, lo tienen otros, al igual que las afirmaciones de que un hijo es menos que una hija, o el que el hijo no te va cuidar.  Porque eso señores lo veo todos los días en el trabajo y aseguro que es totalmente falso, pero eso da para otra entrada. 
     Un beso.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Un regalo de lactancia

     Ahora que nuestra lactancia llega a su fin, debo de reconocer que Pequebatallas me ha hecho un regalo maravilloso, que si no hubiera tenido otro hijo, jamás hubiese entendido a las mujeres con lactancias prolongadas hasta los dos años o más y es que a pesar de que estaba tan agotada que quería dejarlo, ha habido momentos que me he replanteado todo.
     La lactancia de Nenebatallas fue hasta los ocho meses, por cabezoneria, porque sabía que era lo mejor para él y quería realizar la sensibilización al gluten. Pero para mí fue un sacrificio, lleno de dolor, grietas, mastitis, obstrucciones y un largo etcétera. La de Pequebatallas ha sido todo lo contrario, excepto una crisis que casi nos hace abandonar que ya os conté aquí, no ha habido ni un dolor, ni una grieta, ni una postura ni sitio incomodo para él, ni un pecho preferido ni nada de eso.
     Esta lactancia me ha regalado momentos maravillosos y así quiero recordarlo, llenos de paz y relajación, de una sensación y sentimiento un poco indescriptible, tanto que en los días de más agobio estaba deseando tumbarme en la cama con él para meternos en nuestra burbuja. Otras veces sobretodo si Papabatallas no estaba en casa, no ha sido tan relajado, porque Nenebatallas ha saltado en la cama al ladito nuestro, metía la cabeza para no perder detalle, o gritaba y corría dando vueltas alrededor nuestro... un show.
     También me ha dado mucha más pena abandonar la lactancia, porque salvo fallos, no creo que volvamos a ampliar la familia batallas, así que tengo la sensación, de estar quemando etapas que ya no van a volver y no volver a vivir ciertos momentos me da pena.
     La decisión final de dejar la lactancia ha sido más bien porque Pequebatallas pasaba hambre, lloraba mucho y comía cada muy poquito tiempo, esto unido a que como le duele la boca, más de un día y más de dos, me ha mordido a lo bestia, tirando después como si quisiera comerme. Algún día a las cuatro de la mañana he gritado tanto del susto y del dolor que he despertado a toda la casa.
     Todavía hacemos alguna toma, pero yo creo que porque a los dos nos gusta ese momento, (siempre que no haya dientes de por medio), más que porque le calme el hambre.
     Esta entrada era sobretodo para animar a las madres que tienen malas experiencias con la lactancia con su primer hijo y luego ya no vuelven a intentarlo, si yo me hubiera rendido antes de probar, no habría vivido momentos tan valiosos.
      De paso agradezco a Mo, de "blogueando de mi peque y otras cosas", que en la entrada en la que yo estaba desesperada por la crisis de lactancia, me dejo en los comentarios un enlace que me sirvió de mucha ayuda y creo que ayudó a que todo fluyera mejor.
     Un beso a todos y buena semana.
   

martes, 22 de julio de 2014

Los seis meses de Pequebatallas.

     Pues si señores, Pequebatallas ya tiene la friolera de seis meses y casi sólo he escrito que ha estado malo, pobre. Así que ésta entrada es para que sepáis un poco como es. Lo primero de todo es que me parece imposible, que haya pasado tanto tiempo. Ya es capaz de entretenerse, sentarse y girar. Está hecho todo un trasto, no se si nos equivocaremos pero tiene pinta de muy muy movido y de travieso.
     Ya ha empezado a comer fruta, aunque los primeros días no le gustaba nada. ¡Menudas técnicas de despiste se gasta!: te tiro la cuchara con una mano, con la otra, cierro la boca, escupo, miro para otro lado... pero bueno parece que poco a poco le va gustando un poco más.
     Es muy observador, parece que se fija mucho en las caras y siempre se queda largo rato mirando a la persona que lo coge, sobretodo si no le conoce o le ha visto pocas veces. Es muy cotilla y no le gusta nada ir tumbado en el cochecito, no nos deja salir ni a la vuelta de la esquina. Hasta hace una semana tampoco quería la mochila, así que nos ha tenido bastante recluidos.
     Es muy risueño, se ríe muchísimo con los juegos de su hermano y siempre me tiene una sonrisa preparada cuando vuelvo de trabajar.
     Los dientes han hecho su aparición, los dos de abajo, creemos que la boca le va a dar problemas porque tiene un hueco en la encia, como si le faltara un cacho, así que no sabemos si le saldrán todos los dientes o no... pero de momento no hemos querido empezar con radiografias, esperaremos a ver como salen los dientes de leche.
     Una cosa que le diferencia enormemente de Nenebatallas es que le gusta el agua, si con Nenebatallas los baños eran de tres segundos, con Pequebatallas podrían durar horas, cualquier día sale de la bañera nadando, por no hablar de como salpica todo...
     Es muy parlanchin, todo el rato balbuceando, le debe encantar oirse, no para de hacer ruidos y hasta respeta los turnos de conversación. Ja ja.
     Como hay que contarlo todo diré que es muy llorón, más dependiente que su hermano y que no duerme muy bien por las noches. Ahora en cuanto nos vamos a trabajar el se queda dormido y se pasa así toda la mañana. Ejem.
     Poco más os puedo contar de momento, espero que todos tengáis muy buena semana. Besos 

viernes, 18 de julio de 2014

De médicos que no tienen ni idea de lactancia.

     No he podido ser más clara con el título, la semana pasada para continuar la racha (racha que he dado por terminada, o eso me repito), empecé con una infección de la que ya estoy operada dos veces, a parte del disgusto (aunque de momento lo de una tercera operación se queda en suspense y que gracias a dios no es grave, sólo la incomodidad de operación y curas), se añadió que la médico de urgencias me dijo que no podía dar de mamar, porque quería darme unos antibióticos fuertes para intentar descartar la operación, yo le dije que creía que si se podía, ella me repite que no, (yo me callo, porque ella tiene más años de carrera que yo), además la mujer me añade que si mi hijo ya tiene seis meses ya es hora de que coma normal... le digo que estoy haciendo la sensibilización al gluten, pero no le da más importancia. Bajo a pediatría y ni el pediatra, ni mi enfermera están, la chica que está supliendo las vacaciones me repite lo mismo.
     Lo he dicho muchas veces, a mi lo de la lactancia me cuesta, pero quería dejarlo poco a poco, en cuanto pasara el mes de sensibilización del gluten pero dejarlo de golpe, me resultó horroroso. Se me saltaban las lágrimas cuando pensaba que era la última vez que le daba el pecho, que ya no volvería a sentir la sensación, tenía que irme a trabajar y mi madre me lo quitó de los brazos y tengo grabada la cara y los ojos de Bebebatallas. Los tres días siguientes fueron regulares, el niño lloraba sin parar, no quería el biberón y la sensación de tener el pecho dolorido y lleno de leche, pero no poder dárselo, fue muy desagradable. Me pase los tres días enganchada al sacaleches para luego tirarla, además sin dormir, porque Pequebatallas se duerme mucho con el pecho. 
     La sorpresa llego el lunes cuando voy al pediatra y me dice que si podía dar de mamar con ese antibiótico, lo consulta en la web, en el vademecum, etc... me pregunta por los profesionales que me atendieron, se mosquea... Ese día recuperamos la lactancia y aunque sigo pensando en dejarlo dentro de un mes, porque estoy agotada y muchas veces el tema sacaleches se me hace muy cuesta arriba y pierdo demasiado tiempo. He de reconocer que fue un shock todo el proceso de destete forzado y que no es para nada agradable. Una cosa es dejarlo porque el bebe no quiere o la madre y dejarlo poco a poco y otra cosa eso.
     Me quedo con mal sabor de boca al comprobar como una cosa tan beneficiosa como la lactancia, que incluso se está empezando a usar en estudios para tratar el cáncer, sea tan desconocida, da rabia que te lo hagan pasar tan mal, por no consultar, porque entiendo que no hay que saber de todo y a mí en mi trabajo también me pasa, pero antes de jugar con una cosa así, por lo menos el profesional debería estar seguro de lo que afirma.
     Os dejo la web que me recomendó el pediatra por si volviera a pasarme: e-lactancia.org.
     Espero que estéis tod@s bien y disfrutando del verano. Un beso

martes, 8 de julio de 2014

Hay amores que matan.

     El título es un poco rarito, pero cierto, lo pienso muchas veces cuando veo a mis hijos juntos. No puedo decir que Nenebatallas tenga celos de Pequebatallas, ni mucho menos, le canta, le hace los cinco lobitos, cuando llora se le acerca y con su lengua de trapo le dice: "Pequebatallas, ¿que pasa?, a ver, cuéntame". Está pendiente de si duerme, está despierto o pestañea. Pero a cambio también le pasa todos los virus, le tose, le estornuda encima, le abraza hasta casi asfixiarle, le aplasta, le besa en la nariz, en el ojo, en la boca... y cuanto más veces se lo digas peor, así que ya sólo podemos cruzar los dedos para que no se coja nada y resista el amor de su hermano.
     Y en cuanto a los virus si no los coge Pequebatallas ya los cojo yo. Y es que mi sistema inmunitario debe de estar de vacaciones porque yo recaigo una y otra vez, más desde que volví al trabajo, el estrés, los actos sociales que me agobian y no dormir tampoco ayuda.
     Ahora me quita el sueño y las defensas uno de mis amores, porque Papabatallas ha decidido tirarse en paracaídas, lo he intentado todo, discusiones, chantajes, charlas, pero nada, que le hace ilusión. Así que no vivo, porque me da pavor que le pase algo. Se que a todos nos puede pasar cualquier cosa en cualquier momento, pero como le pase algo con esto, le mato. ¡Ah no! Perdón, que si se estampa, no voy a poder ni rematarlo.
     Y así entre estas y otras preocupaciones empecé mi quinto día de fiebre consecutiva, me levanté a las siete a sacarme leche, se despertó Pequebatallas llorando, con mocos y fiebre, (mierda se lo he pegado, pensé y me sentí mala madre, pensando que quizás lo podría haber evitado), luego Nenebatallas que llora porque no quiere ir al cole, Papabatallas le prepara, yo calmo al peque y me visto y me lavo los dientes a trompicones. Hasta que viene Papabatallas y me dice que Nenebatallas también tiene fiebre, le digo que se quedan todos en casa con Papa y que yo me voy a trabajar, ahora llora porque "si quiere ir al cole". Se sube a mi pierna y por fin consigo dejarle en casa y cuando estoy cerrando la puerta, me doy cuenta: Se me ha olvidado desayunar, me he lavado los dientes si, pero no he desayunado. Vuelvo a entrar, voy a la cocina, me doy cuenta de que tengo chaqueta y bolso puesto, vuelvo a la entrada lo dejo allí, vuelvo a la cocina y ya me vienen los tres persiguiendo, "¿que haces, paseando? pregunta Papabatallas". Y entonces con una voz que ya quisieran para cualquier peli de terror exclamé: "DESAYUNARRRRRRR". Y pequebatallas se parte y se pone el dedo en la frente y lo gira, en plan está tarumba y Papabatallas también riéndose lo echa de la cocina diciendo, "Mamá no se encuentra bien, mejor que no digas nada...". Y es que amigos les quiero con toda mi alma a los tres, pero a veces hay amores que matan.
pd: Por lo menos esta vez, no salí a la calle sin vestido.
     Un beso para todos.

domingo, 22 de junio de 2014

Vida cotidiana

    Buenas ¿Que tal vais?, espero que bien, nosotros liados, la vuelta al trabajo ha sido buena, es agradable volver a trabajar. Pero la conciliación más difícil, muchos madrugones, cansancio y peor alimentación, aunque a ver si me centro un poco. Sumado a que tanto en junio como en julio tenemos bastantes actos sociales y es complicadísimo conciliar. Nunca bodas, cenas o actos laborales me habían dado tantas horas de desvelos o preocupaciones. Es un contigo ni sin ti, horroroso.
     Por lo demás deciros que Pequebatallas está ya bastante bien, quitando la dermatitis que nos da bastante guerra. En cuanto dejas de darle la crema con corticoides de turno, vuelve aparecer. Pero ahora, que parece que llora menos hemos descubierto un niño risueño, alegre y bastante tranquilo para nuestra sorpresa. Aunque cuando llora se queda solo, Nenebatallas era mucho más fácil de calmar. Está en una fase muy bonita y es tremendamente achuchable, me da pena que pase el tiempo tan rápido, porque dentro de nada ya no entrará en el capazo o necesitará tanto, tanto mi contacto. 
     La lactancia la llevamos bien, quiero llegar hacer la "vacuna" como lo llama su enfermera del gluten así que estaré al menos otro mes, con los madrugones que supone para dejar reservas de leche.
    Y Nenebatallas está para comérselo también, continuamente te suelta perlitas. Con la llegada del verano, se ha vuelto loco, sobretodo porque no entiende la nueva ropa, si le pones un pantalón corto, te dice: "Mamá, que estos son de Pequebatallas".
- "No cariño son cortos, porque hace calor"
-"No, mamá, no" (Mientras intenta estirárselos... jaja)
     El fin de semana pasado me puse una falda, entre la lactancia y la ropa premamá hacía siglos que no me ponía una, cuando aparecí en el salón no hacía otra cosa que mirarme una y otra vez.
-(Con voz preocupada):"Mamaaaa, ¿pero que te has puesto?"
-"Una falda"
-"No gusta, quitatela".
     Como veis, tiene las ideas claras, o gusta o no gusta no hay más. Y además si no le dejas hacer algo o le regañas, se vuelve hacia ti y con el dedo señalándote te exclama un: "Me tienes hartito"
     Ha empezado a ver alguna película de dibujos, tuvimos una temporada en que rayo Macqueen era su amigo del alma, tenía que ponerse todos los días calzoncillos de rayo. La verdad es que crece a pasos agigantados y a veces cuesta seguir el ritmo y adaptarte a que ya no es un bebe. 
     Tengo que hablaros de la relación entre hermanos, que algunos me preguntáis si hay celos o no y otras cuestiones, espero hacerlo esta semana. 
     Un beso enorme, que la semana sea muy buena.

miércoles, 11 de junio de 2014

Opinion nonabox mes de mayo


     Bueno pues todo lo que traía en la foto es lo que venía en esta cajita de Nonabox del mes de mayo, una cajita sobretodo práctica.
     Body Babidu: de algodón, muy suave al tacto y aunque este no he podido usarlo porque es de un mes, he usado esta marca y puedo decir que no tengo ni una queja, han soportado muchos lavados y siguen estando fenomenal, de hecho Pequebatallas los heredó de su hermano y los he vuelto a guardar por si alguien cercano se anima a tener niños porque estaban intactos.
     Babe, champú extrasuave pedíatrico: También he usado varias cosas de esta marca y estoy contenta, el ph de su fórmula impide que la espuma pique en los ojos. El pelo queda bastante brillante.
     Babe, pasta al agua: para la irritación, también la he usado y bastante bien.
    Mama Natura, insect dhu spray: para tratar las picaduras de mosquitos, medusas y plantas urticantes, calma, suaviza la piel y crea una barrera protectora contra los insectos, así que nada bienvenido sea en este tiempo, que creo que este verano va a estar lleno de mosquitos. 
     NydCollections and entre mariposas y papeles: tarjetas muy originales, para regalos de bodas, bautizos, decorar regalitos e incluso otras manualidades.
     Gorro Metlife de Snoopy.
     Infaneto Chupetes lovi: bueno me encantan eso de que tenga donde guardarse, me parece super práctico, además lo de la anilla (que algunos chupetes vienen ya sin ella), a mi también me gusta para colgarlos o sujetarlos mejor. A parte de todo esto, está creado por neurologopedias para fomentar una succión saludable, permitiendo el desarrollo correcto de los maxilares y del habla.
     Foto Pack imanes: me han parecido buena calidad precio, viene un llavero y dos imanes para la nevera o para la pizarra como en nuestro caso. A mi estas cosas me gustan mucho para regalarlas a los abuelos o familiares más cercanos. 
     Lo que más me ha gustado han sido estas dos últimas cositas, pero es una caja muy práctica. 
     Si os animáis ya sabeis, que utilizando el código batallitas os hacen un diez por ciento de descuento.
     ¡Ya estamos a mitad de semana!, mucho ánimo, que parece que vuelve el buen tiempo. Un beso.

jueves, 5 de junio de 2014

La vuelta al trabajo

     Bueno pues aunque me parezca mentira se acaba ya mi baja por maternidad, no puedo decir que la haya disfrutado tanto como la primera. Ya no sólo por el tema virus, si no porque un segundo hijo es diferente, los horarios del mayor marcan las rutinas y quehaceres. Pequebatallas últimamente tampoco nos lo pone fácil, es un fisgón y un cotilla, así que se niega a ir en el capazo, llora y nos toca ir con él en brazos. Tampoco quiere ir en la mochila, así que al final salir con los dos es una odisea, eso ha hecho que  hayamos pasado más tiempo en casa.
     Recuerdo que en mi primera vuelta al trabajo después de la maternidad tenía muchos miedos, miedo de que le pasara algo al niño y yo no estuviera, a que estuviera bien en mi ausencia, cierta culpabilidad, etc... Con el segundo estos miedos casi han desaparecido.
     También ayuda que será esta vez Papabatallas, para disgusto de la abuela, quien se quedará con Pequebatallas ya que Papabatallas ha vuelto al paro. Así que espero también ir más desahogada con el tema comidas y casa.
     Con respecto a mí, que tengo dos trabajos de media jornada, pues he vuelto a pedir excedencia en el de la tarde, más que nada porque todo son pegas, malas caras y muy mal ambiente, los últimos meses que pasé allí fueron duros, con muchos sinsabores, así que he decidido que mejor apretarse el cinturón y quitarse algunas cosas que ir a trabajar a disgusto. Pero ya veremos que pasa en este año con Papabatallas y el paro.
     La excedencia hace que sólo tenga que volver a un trabajo con un horario más cómodo de mañana y una tarde y me de menos pena volver a trabajar, pues seguiré pasando mucho tiempo con los niños. A nivel personal me apetece volver a sentirme útil fuera de casa, hablar con otros adultos, resolver otro tipo de problemas, hablar de temas que no tengan que ver con niños y salir un poco de círculo vicioso de mundo infantil. Pero claro esto es como lo veo ahora, dentro de unos días cuando tenga que volver a madrugar, ir a la carrera, intentando mantener la lactancia y me pase la jornada laboral pensando en si Pequebatallas estará llorando, seguramente lo veré de distinta forma.
     La verdad es que de momento tengo los meses de junio y julio muy ajetreados, así que ya os iré contando. Un beso enorme

viernes, 30 de mayo de 2014

Mi estría y bella Aurora

   

     Parece el título de un cuento, pero no, os cuento un poco como llegó la cajita que veis arriba a mí y así cambio un poco el monotema de las últimas entradas. 
     Hace por lo menos seis meses, me escribieron para comentarme si quería recibir productos de Bella Aurora por el embarazo, yo contesté preguntando si tenían parabenos u otros ingredientes (intento usar cosmética ecológica por decirlo de algún modo) y mi respuesta llegó a los dos días a casa con un repartidor. 
     No me pidieron nada a cambio y yo guardé la caja, hasta asegurarme de sus efectos, porque nunca opino de nada que no haya probado y nunca digo que me gusta si no ha sido así. Ha pasado tanto tiempo, que estoy segura de que la persona que me mandó la caja ya no se acuerda ni de mí. Dicho esto os cuento lo que yo he notado:
     Empecé usando la crema innovación antimanchas, tratamiento de choque que también tenía protección 15, es hidratante, regeneradora y antiarrugas. Pone que tiene 7 mecanismos despigmentantes con ac. hialurónico y sin acidos exfoliantes. Supuestamente se empiezan a ver sus efectos a partir de la 6º semana. Yo no tenía muchas manchas en la cara, no he tenido ni cloasma, ni línea alba en ninguno de mis embarazos. Pero en este si me salieron algunas manchas por la nariz, y he de decir que en tres semanas de uso habían desaparecido. Además es muy fácil de repartir por la cara el producto y no tiene un olor desagradable.
     Pero para mí, el gran descubrimiento ha sido el BODY OIL Perfeccionador cutáneo para marcas e imperfecciones con efecto regenerador e hidratante. Ya prometía en la caja, que si servía para manchas, antiedad, after sun, cicatrices, marcas de la piel, señales de picaduras, quemaduras, estrías... También me gustaron los ingredientes, caléndula, lavanda, romero, camomila y vitaminas. Se puede usar en el embarazo pero yo no la usé. Y aquí viene la historia de mi estría, una estría que apareció en el embarazo (a pesar de los aceites y cremas) de Nenebatallas, sí sólo tengo una, (soy así de suertuda o al menos sólo una como esa y si tengo más no he reparado en ellas) en esta estría parece que la piel se me ha separado, era de color casi morado o rosa. Pero después de Pequebatallas su aspecto empeoró bastante, hasta el punto de que un día Papabatallas me dice con cara de preocupación. "¿Que tienes ahí?, pero ¿que te ha pasado?". Bueno pues de primeras no se creyó que eso fuera una estría, tuve que tirar de archivo fotográfico del embarazo para demostrar que no había estado allí antes. 
     La cara de Papabatallas me animó y hace un mes más o menos abrí el aceite. He sido constante, me lo he dado dos veces al día, no he fallado ni una vez y ha viajado conmigo. Puedo decir que ha mejorado muchísimo, evidentemente no se ha quitado, porque ya os digo que según el aspecto que tenía, eso es para mí imposible, (aunque yo me sigo dando el aceite por si ocurre el milagro), pero ya pasa desapercibida. No llama la atención, la gente tiene que fijarse para verla, cosa que antes no ocurría. 
     En la caja también venía un gel exfoliante que arrastra las escamas de la epidermis y realiza una exfoliación enzimática que disuelve las células córneas descamadas. Iguala el tono de la piel y acelera el proceso. Pero sinceramente como yo no tenía muchas manchas en la cara no lo he probado, pero estoy pensando en hacerlo en la estría...
     En fin, que si lo recomendaría de hecho, he empezado a usar el aceite en otras cicatrices y le he comprado la crema a mi madre. No puedo comparar con otros productos del mercado porque estos son los únicos que he probado para estas cosas, ¿Vosotros habéis probado estas u otras cremas con igual resultado?

miércoles, 7 de mayo de 2014

¿Merece la pena esta lactancia?

     Siento traer otra entrada desahogo, pero quién sabe si alguien habrá pasado por lo mismo y me arroja un poco de luz.
     En una de nuestras múltiples visitas al pediatra, volví a comentarle que Pequebatallas no para de llorar y entonces el hombre me dijo que llevaba pensando varios días que el niño iba un poco justo de peso y que quizás se quedara con hambre, pero que no me había querido decir nada por si yo era muy "proteta". Yo le contesté que soy "pro niños que no pasan hambre". Y así empezamos a probar si después del pecho quería un biberón. Y en algunas tomas después de estar un ratazo al pecho, se terminaba el biberón y en otras ni lo probaba.
     Hasta entonces la lactancia de Pequebatallas había sido demasiado fácil, se enganchó bien, muy bien, rara vez he tenido que corregir la postura de la boca, ni una grieta, ni una obstrucción, esto último quizás porque no tenga tanta leche, no lo se. Si es cierto que tampoco ha sido la panacea como con Nenebatallas, que con el pecho se le pasaban todos los males, dolor, sueño, hambre o aburrimiento. Con él no es así, pero llevamos una semana más que complicada porque Pequebatallas no quiere más pecho, se pone histérico cada vez que me le acerco, se coge unas rabietas horrorosas, si le das el biberón se calla pero yo no quiero eso, al menos todavía, me da mucha rabia, siento impotencia porque se que la lactancia materna es mucho mejor, porque tengo leche y tampoco sabemos si de verdad era hambre lo que provocaba los lloros. Así que el llora, sin consuelo, yo intento que se enganche, hemos probado de todo, nos ponemos los dos nerviosos y así en este bucle estamos horas, si me rindo acabamos con el biberón, si no acabo consiguiendo que coma un poco, pero todos incluido Papabatallas acabamos exhautos. Para rematar la leche artificial le debe producir muchos gases así que añadimos el dolor que le producen a toda la ecuación. 
     Ayer llamé a nuestra enfermera para decirle que no había manera de que el niño enganchara al pecho, que no paraba de llorar si lo intentaba y que la leche artificial no parecía sentarle bien, que si había otra anticólicos o algo así. Su contestación fue que siga al pecho (ella si es muy proteta como diría el pediatra), que ya enganchará cuando tenga más hambre. Pero claro ella no ve a su hijo llorar hasta casi quedarse afónico. 
     Lo de sacarme leche es complicado por el tiempo, pero algún día he probado y al darsela en biberón no ha habido ningún problema.
     Como os imaginareis opiniones para todos los gustos y hasta de la vecina:  Papabatallas dice que se acabaron los biberones que recuperemos de alguna manera la lactancia y que por favor me tranquilice y no entre en el mismo bucle que el niño. (Se dice fácil).
     Mi madre, que será que mi leche no tiene alimento o no es buena y esas cosas que en su época eran verdades como puños, que les explicaban los pediatras de la época.
     Mi padre hoy estaba en su despacho y ha salido ante los llantos y me ha mirado con cara de susto diciendo: "¿Pero, pero... eso es por la teta?, Pues hija mía no sufras dale papilla". (Si me descuido, mi padre le da de comer cualquier día unas croquetas).
     Y yo, que soy la que tiene que tomar la decisión, porque soy consciente de que no puedo hacer caso a nadie y sólo a mi misma, pues estoy dividida. Esta tarde he estado a punto de tirar la toalla, pero me siento culpable, porque considero que la lactancia es algo más que alimentar. A Pequebatallas como todos sabéis, le vienen bien las defensas que yo pueda pasarle y a su hermano le dí hasta los ocho meses. Por otro lado seguir con esta situación más tiempo me parece algo insostenible  si no mejoran las cosas. 
     Ya os he dicho que al final la decisión debo de tomarla yo, pero me gustaría saber que haríais vosotros o si habéis pasado por lo mismo.
    Un beso.
     

lunes, 28 de abril de 2014

STOP VIRUS

     Parece que Pequebatallas en vez de traer un pan bajo el brazo, trajo virus el pobre. Porque si no, no me lo explico, desde su llegada no paramos, enlazamos uno con otro y con otro.
     He perdido la cuenta de los días que llevamos recluidos en casa por una cosa u otra. Cuando Pequebatallas levantaba cabeza de la tosferina, coge una bronquiolitis, que conseguimos controlar sin ingreso y sin ventolin, algo que ha sorprendido hasta al pediatra, que cuando aparecí el lunes me dijo claramente que con el cuadro que tenía el martes anterior a semana santa pensaba que estábamos ingresados.
     Pero yo, ya no estaba preocupada a esas alturas por Pequebatallas el que me preocupaba era Nenebatallas que estaba raro, raro y al que no podías tocar, ni dar un beso porque le hacíamos "pupa". Me dice que no le ve nada, le digo que le duele el cuello, me despacha el hombre con será un virus, no te preocupes.
     Pero a apenas 24 horas después, a mi se me caía el alma a los pies al ver a un Nenebatallas pálido, ojeroso que se parece a mi hijo pero que no tiene nada que ver con él. (No veas las ganas que tengo de que empieces otra vez a liarla por cualquier rincón de la casa). Dos días después ya sin fiebre Papabatallas dice que le ve mejor pero cuando voy a lavarle la cara, me doy cuenta de que el niño no mueve el cuello. Si le pregunto me dice que no le duele nada, pobre, se que me lo dice porque lo de ir al médico empieza a aterrorizarle. Así que sin cita ni nada decido volver al pediatra que me dice que el niño tiene unos ganglios brutales en el cuello y llama a otro médico y no saben decirme si es un citomegalovirus, algún familiar de las paperas (a pesar de la vacuna) o mononucleosis, (en la guardería me han dicho que ha habido dos casos desde navidades).
     No se si reír o llorar. Para rematar a los dos días Nenebatallas se levanta cojo después de jugar en al alfombra. 
     Soluciones:
     Mi prima dice que ha oído que barriendo hacia las esquinas se van los malos espíritus que pruebe a ver, aunque no sea lo mismo.
     Mi cuñada apareció en casa con una botella llena de jabón de hospital para que se lo demos a la gente cuando venga a visitarnos. Mi cara debió ser un poema. Luego papabatallas bromeo con comprar mascarillas, gorros y pantuflas como si estuviéramos en un quirofano continuo.
     El pediatra directamente me dijo que esto pasa por tener hijos seguidos y que si estoy agobiada le de uno a él, previo paso por el juzgado. (Un cachondo). Y que también nos pasa, porque como yo no estuve mala nunca de pequeña les paso a los niños muy poca inmunidad. (Como dice Papabatallas la culpa siempre nos la echan a las madres)
    Papabatallas quiere meter a Nenebatallas en una burbuja y que vaya así a la guarde.

    Y yo, ya no se muy bien lo que quiero, dejar de preocuparme, pero me temo que para eso ya es demasiado tarde. No se si de verdad esto le pasa a todo el mundo con niños pequeños o por el contrario es una racha que en algún momento terminará. Se me ha pasado por la cabeza que deje de ir a la guardería, pero al año que viene será el colegio.
    Espero seguir informando. Un beso enorme

martes, 22 de abril de 2014

Comportamientos distintos con el segundo hijo.

     Muchas veces me he preguntado como es posible que hijos de mismos padres, con el mismo ambiente familiar, salgan tan distintos y no lo acababa de entender mucho, parece imposible que un hijo salga muy responsable y el otro lo contrario. Pero en sólo tres meses de vida de Pequebatallas ya estamos haciendo mil cosas distintas, evidentemente muchas de ellas son nimiedades, pero me temo que al final cada hijo tiene unas necesidades y acabas tratándolos de formas distintas.
     Algunas de las cosas que no se me hubieran ocurrido hacer con Nenebatallas y hacemos con Peques son:
     El colecho, no es santo de mi devoción, porque me da terror aplastar al niño mientras dormimos, no me gusta porque me levanto echa un cuatro y al final no descansamos igual. Pero Pequebatallas como mucho aguanta media hora en su mini cuna, se despierta muchas veces y si nota que está sólo, no para de llorar y cuesta mucho calmarlo. Lo único bueno que le veo es el tema lactancia que te permite despertarte poco y que disfrutas mucho más del niño, abrazarlo y acariciarlo mientras me quedo dormida me encanta. Pero sinceramente me preocupa como sacarle de nuestra cama dentro de un tiempo.
     El chupete, lo odio, no lo usé con Nenebatallas, pero ya os he comentado que Pequebatallas llora de manera inconsolable, algo que nos trae por el camino de la amargura, porque él sufre mucho y nosotros acabamos de los nervios, no es que el chupete lo solucione pero ayuda.
     Lo de los lloros lo llevo fatal, no me gusta dejar llorar a los niños pero con Pequebatallas no hay manera, da igual ponerlo al pecho, cogerlo, mecerlo, no encuentra consuelo ya hemos usado terapia craneo sacral y aunque mejora no acabamos de controlarlo.
     Un montón de medicinas y homeopatía: esto me hace gracia, cuando mi cuñada daba a sus hijos homeopatía, nosotros la mirábamos horrorizados, "yo no haría eso y a saber exactamente lo que lleva..." pero cuando con la tosferina nos dejó tirados la medicina tradicional sin resultados, los lloros no tienen una supuesta patología detrás según la medicina tradicional (en cráneo sacral hay alguna ideas de que puede provocarlos) y vas encadenando un virus tras otro, (la semana pasada fue una bronquiolitis), la homeopatía parece un recurso o al menos nos consuela pensar que estamos intentando algo.
     A esto tenemos que sumar que al ser un segundo hijo, tienes la mitad de tiempo porque hay otro niño al que atender, que te reclama, así que la atención es menor que la que recibió el primer hijo y estas menos pendiente de los cambios de pañal por ejemplo.
     Otra cosa a sumar es la personalidad del niño, Nenebatallas odiaba los baños y a Pequebatallas le encantan, a Nenebatallas también le calmaba mucho la música y en cambio a Pequebatallas nada de nada.
     En fin que son personas distintas, muy distintas y que al final tienes que adaptar y cambiar más de lo que pensaba. 
     Seguimos con virus, nos los quedamos todos para nosotros, así que espero estar de vuelta pronto. Un beso

miércoles, 26 de marzo de 2014

En rutina

     Que conste que no tengo nada importante que contar, pero me he dicho ponte a escribir algo porque si no, esto va a ser otra espiral, cuanto menos escribes, menos ganas y al final se acumula tantos correos, comentarios y blogs pendientes que me entra vértigo y no me pongo.
     Parece que vamos mejor, pero no lo digo muy alto, porque seguimos arrastrando secuelas, para variar el fin de semana estuvimos malos, (los padres), yo de la noche a la mañana tengo un hematoma en el tímpano, ni idea de que hace allí. Mi madre dice que es de la preocupación que se paga cuando todo pasa, así que nada aceptemos esta explicación.
     Y entre toses, virus, médicos se van pasando los días sin que cundan mucho, no tengo muy claro como me voy a organizar cuando vuelva a trabajar porque si ahora me resulta difícil llegar a todo, luego va a ser misión imposible,  pero agradecida de tener un trabajo al que volver.
     Estos días también hemos tenido que echar la matrícula para el cole de Nenebatallas que crece a pasos agigantados, hemos optado por lo más cómodo, el cole que está al lado de casa, porque el invierno es muy largo, nieva hace frío y la opción del colegio de moda que la gente considera el mejor nos pilla a veinte minutos andando de casa. Y al final uno no sabe que es mejor, hay alumnos brillantes en colegios mediocres y al revés. De todas formas cuando salgan las listas definitivas de admitidos veremos que colegio nos ha tocado.
     Y así poco a poco vamos viendo la luz (metafóricamente, porque aquí hace un rato estaba granizando) y pensando en vacaciones, porque soñar es gratis, pero entre las bodas que se me presentan todas fueras de casa y la logística que hay que preparar con dos niños si al final consigo ir a la playa, se me quitan las ganas de salir del portal. Por no hablar de la no fácil tarea de encontrar un vestido de fiesta compatible con la lactancia materna y sus horrible sujetadores. ¿Como lo hacéis las que tenéis una lactancia tan prolongada?, Debo de ser una agonías porque a mi me cansan soberanamente las camisas y el pensar que no puedo alejarme mucho del niño porque cada tres horas me reclamará y los discos que voy perdiendo por toda la casa, que como le digo a Papabatallas cualquier día salgo a la calle con el sujetador a medio abrochar, la camisa a medio abotonar y demás. 
     En fin cuidaros mucho. Un beso
     
     

martes, 18 de marzo de 2014

Divagando

     No quiero saber ni me puedo imaginar como tiene que ser pasar estancias largas en un hospital, cuando tus hijos tienen alguna enfermedad grave, de esas que los niños no deberían sufrir nunca, el sufrimiento, el cansancio, la impotencia. Por eso no quiero que nadie se tome a mal o se ofenda con esta entrada porque, toco madera, no tiene ni punto de comparación. Pero si me parece justo por si acaso alguien pasa por algo parecido contar en lo que me he convertido estas últimas semanas.
     Y es que he sido o soy una especie de sombra, sin ganas de nada, las tres semanas sin salir, sin dormir, en tensión, sin ganas de comer, pasando diferentes virus, porque hemos estado todos malos, levantadome ya cansada, mirando a tu alrededor el desorden sin saber muy bien por donde empezar, he acabado poniendo lavadoras cuando no quedaba más remedio, improvisando una comida o una cena con lo poco o nada que hubiera en el frigorífico, a la rastra con todas las obligaciones y deberes.
     Tampoco me gustaba la imagen que me devolvía el espejo y soy consciente de que en algún momento se me ha ido la cabeza, como el día que le dije a Papabatallas que me iba a poner a correr porque quería correr la San Silvestre, yo que odio correr desde que me obligaban en el instituto, Papabatallas soltó un "¿quien tu?" Para salir de la habitación con un "nada, nada" después de mi mirada asesina, porque uno después de trece años de relación sabe cuando su mujer esta sufriendo una enajenación mental. Otro día le dije mientras comíamos de pie, uno intentando que Nenebatallas no se matara saltando del sofá y el otro que Pequebatallas dejara de llorar, "a lo mejor os abandono un mes, porque no puedo más, me hundo", "mamabatallas tu no aguantas lejos de los niños ni dos días" me dijo y con razón, pero quiero dormir susurré.
     He salido dos veces, una de ellas para ir al médico por mi garganta me hicieron un cultivo para comprobar que no era tosferina, como no lo era y a pesar de tener los ganglios inflamados me despacharon con un "como estas con lactancia mejor no tomes nada, aguanta", cuando volví a casa le dije a Papabatallas que me sentía como una vaca, "como doy de mamar estoy en segundo lugar". Las dos veces que he salido la gente me ha recalcado lo mal que me estaba sentando el postparto, la cara de cansada que tenía o lo vieja que pareces.
     Escribe en el blog decía Papabatallas ¿El qué? pensaba yo, si no tengo ganas, sal de compras me decía mi madre pero tampoco. 
    Me ha llamado y mandado mensajes mucha gente que se ofrece a ayudarte pero la verdad es que poco pueden hacer, cada uno tiene su vida y sus problemas, parto de la base de que tengo treinta años y de que mis amigos no tiene hijos y en su mayoría ni se han independizado, así que imposible seguir su ritmo de salidas e imposible que entiendan la situación, porque yo en su lugar por mucho que lo intentara tampoco lo conseguiría. Las llamadas o mensajes siempre acaban con un: "paciencia, ánimo, esto es así, son rachas, tienes que pasarlo" o alguna peor "no me extraña que estés agobiada, he leído que la tosferina puede dejar secuelas neurológicas". 
     Hasta ayer, que me llamo una prima con la que tengo más relación desde que las dos tenemos dos niños de la misma edad más o menos. Y cuando acabe de explayar mis penas no hubo silencio o un ánimo, me espeto un " lo que te pasa es normal, hace bueno y tu llevas tres semanas sin salir de casa viendo el Sol por la ventana, lo que te pasa es que tu hijo evoluciona tan despacio que al estar todo el día con él ni aprecias esos cambios, lo que te pasa es que llevas casi un mes en chandal o en pijama, sin desconectar sin ver a nadie, contando cien veces lo mismo y sin poder echar ni una mirada asesina cuando la gente te dice una tontería porque no te ven. Y no, no estas sobrepasada porque si pudieras salir a cenar, hablar durante dos horas de algo que no fueran niños y dormir la noche del tirón, mañana te comías otra vez tu mundo" Y me abrió los ojos, por primera vez en tres semanas no me sentí rara, sola, me sentí comprendida y cuando ya nos despedíamos me dijo "Nena actitud, que la gente es muy buena pero también la hay muy capulla y envidiosa, esto es una ciudad pequeña y como se te note estas perdida". Y esta mañana me he levantado y he sacado los pantalones más ceñidos del armario y la chupa de cuero y la gafas del sol de piloto y he pasado por la cocina para decir a Papabatallas que me iba a la farmacia y a la carnicería, sin desayunar porque cuando tienes actitud no tienes hambre, :), y Papabatallas me ha dicho "Me gusta mucho como vas" y la vecina al salir no me ha dicho que tenía cara de cansada y el carnicero me ha dicho "Que guapa estas hoy, se nota que tu hijo está ya mejor". Y señores me he dado cuenta de que mi prima tiene dos años más que yo, pero cien más de sabiduría. 
     Mil gracias a todos por vuestros comentarios, de verdad eternamente agradecida.

martes, 11 de marzo de 2014

Poco a poco

     Os escribo porque se que algunos estáis preocupados y queréis saber que tal nos encontramos. 
     La verdad es que no se muy bien que deciros y por eso no he escrito antes. Ya no estamos en el hospital, lo que es bueno, lo malo es que nos fuimos de allí nada convencidos y con Pequebatallas en el mismo estado. En el hospital ha habido de todo, gente muy maja, gente correcta y gilipollas. (No me molesto en tacharlo). La pediatra no ha sido ni accesible, ni empática, un día antes de darnos el alta, subió la medicación de adrenalina a Pequebatallas y se fue de la habitación sin más. Me enteré de la subida de la medicación porque se lo contó a la pediatra en prácticas. Salí detrás de ella, pero no me pudo atender porque pasaba consulta y cuando por fin lo hizo, le pregunté si la subida de medicación se debía a que Pequebatallas estaba peor, contestación y palabras textuales: "¿Tu que crees?, tu sabrás que estás con él." La chica de prácticas balbuceó un: lo había decidido antes de verle. Y yo me fui sin contestarle porque se me saltaban las lágrimas. Me pesa no haberle contestado pero cuatro días sin dormir, preocupada y en tensión, no dí para más.
     Al día siguiente nos dió el alta y aquí seguimos, las crisis de tos no remiten, pero la tosferina dura 8 semanas, así que seguimos oyendo a Pequebatallas cada dos por tres con esas toses encadenadas que le ponen rojo, morado, a cualquier hora del día. Y con impotencia porque medicación ya no hay más.
     El pediatra ayer le quitó algo de hierro al asunto, "el niño tiene mejor los bronquios, no hay fiebre, ni neumonia, poco a poco". Pero nos tocaría vacunarle de la dichosa tosferina entre otras y hay que retrasarlo. El pediatra me dijo que no descansará a gusto hasta que no le vacune, porque cogerse ahora otra cosa, sería muy peligroso. Cosa que intento no pensar y vivir el día a día. Con altibajos eso sí no voy a mentir, esta mañana estaba fatal porque después de una noche llena de crisis de tos, los antibióticos se acaban y no mejora. Y ahora más animada porque el día parece que no está siendo tan malo.
     Por lo demás Nenebatallas también nota todo esto, se puso malo estando nosotros en el hospital, se fue una semana con sus abuelos y la vuelta con nosotros le está resultando dura, también porque parece estar enfadado, se debió pensar que le habíamos abandonado y nos habíamos ido los dos con Pequebatallas.
     La primera noche de vuelta a casa, se puso malo Papabatallas y en una crisis de tos, él con Pequebatallas en brazos y yo con el suero en la mano para ver si conseguíamos remitir la tos. Se mareó y casi se van los dos al suelo. Para rematar la semana, estando ingresados operaron a mi suegra. Y ahora mañana voy yo al médico porque parece que tengo anginas. En fin que ya sólo podemos mejorar, espero. 
    Para los que me preguntasteis como se ha cogido Pequebatallas la tosferina, pues lo más probable es que se la haya pegado un adulto, al parecer la inmunidad de las vacunas se va perdiendo y los adultos enfermamos de ella, pero la pasamos como un falso constipado, tos, etc... Por lo visto algunos pediatras llevan pidiendo unos años una dosis de recuerdo a los 14 años, pero aún no se hace. La incidencia de la tosferina está aumentando y para los bebes que la padecen puede ser muy grave y mortal.
     Espero poder contaros pronto buenas noticias y deciros que todos estamos recuperados. Mil gracias a todos, los que estáis al otro lado, los que nos conocéis en persona y a los que a pesar de no hacerlo, os habéis preocupado. También a una amiga y a su hermano que se molestó sin conocernos en mandarme un tratamiento homeopático, que por fin hemos podido empezar hoy.
     Un beso a todos, cuidaros mucho.

lunes, 3 de marzo de 2014

Perlitas

     Estoy un poco ausente, porque tenemos a Pequebatallas malito con un virus respiratorio, en realidad estamos todos malos, pero él, es que más asusta porque parece que se nos va a ahogar en cualquier momento, no tiene voz, así que no le oímos cuando llora...Llevamos así una semana y no vamos ni a peor, pero tampoco a mejor. Así que ya estoy un poco preocupada, cansada de no pegar ojo, etc...Se aceptan consejos lo mismo alguien sabe que se puede hacer a parte de suero, cebolla y humidificador.
     Pero hoy no vengo a contar penas, al contrario era un post de perlitas batalleras y es que Nenebatallas está para comérselo.
     El otro día le enseño un dibujo de una vaca, me señala los pies de la vaca y le digo que son pezuñas, contestación: "No, mamá, mira es una vaca con zapatillas".
     Salen en la tele unos cerdos revolcándose en el barro:
     Nenebatallas: "Mira mamá chocolate"
     Yo: "No cariño es barro"
     Nenebatallas: (en plan no me interesa tu apreciación): "¿Y las galletas?"
     Como Pequebatallas está malito, no para de decirme: " No peocupes mamá, el otra vez en la tripa y ya ta". Ja, ni que fuera tan fácil, volverle a meter en la tripa.
     Por lo demás, es un experto cocinero, como te descuides, coge una silla del salón, la arrastra hasta la cocina y programa la thermomix o enciende la vitrocerámica. Menos mal que tiene el detalle de gritar. "Te ayudo" cuando hace estas cosas,  así que si estoy dando de mamar ya se que la está liando parda.
     Hay veces que si estamos en la cocina hay que dejarlo "cocinar", porque si no menudo rebote se agarra, porque te quiere ayudar y no le dejas. Así que ya pela los huevos cocidos, o los cacha o los bate, utiliza el mortero y alguna pequeña tarea. Quizás pueda participar en el próximo Master Chef junior, jaja, aunque luego seguro que de adulto no le hace ni gracia la cocina. 
     No me ha dado tiempo a contestar los comentarios de la entrada anterior al concurso, pero espero hacerlo, aunque en líneas generales las respuestas serían: que no uso fular pero si la mochila, aunque no siempre Pequebatallas quiere estar en ella y que colechamos porque no nos queda más remedio, porque yo dormiría más tranquila con él en su minicuna, porque siempre tengo la sensación de que le vamos a aplastar, o asfixiar o que se yo. Desde que está malito no se conforma con dormir con nosotros, también tiene que dormir abrazado. No os quiero contar como tenemos la espalda. Espero que se le pase pronto. 
     Un beso a tod@s, que tengáis buena semana.

sábado, 22 de febrero de 2014

Lo gris de la maternidad.


     Ya os conté aquí la parte dulce y buena, así que ahora toca desendulzar. Y es que esto de la maternidad no siempre es fácil, al contrario, sobretodo cuando no duermes, que es agotador y yo por lo menos acabo de mala leche sobretodo al final del día, menos mal que ni Papabatallas ni yo, tenemos en cuenta el tonito de los comentarios que nos soltamos en la madrugada, cuando los nervios nos asaltan y es que a pesar de que ya hemos llevado a Pequebatallas a Terapia Craneo Sacral y nos dijo que estaba muy bien (excepto la mandíbula) y que va a ser un niño tranquilo, pero de momento esa tranquilidad no la hemos disfrutado.
     Pequebatallas llora y llora mucho, no le puedes dejar sólo, si está en brazos todo suele ir bien, a veces ni con esas, pero no somos capaces de que se quede en la mini cuna por la noche ni diez minutos. Y llora desconsoladamente a veces ni la teta le calma, esto al final a mi me crea bastante ansiedad. ¿Que le pasa?.
     De los comentarios de "es que le has acostumbrado a brazos", ya paso, porque que al niño le pasa algo, lo tengo claro (ya sea dolor, que se sienta sólo o lo que sea) y además este niño ha sido así desde el minuto uno, así que su "costumbre" a los brazos es de serie. Hasta el pediatra nos ha llamado a casa porque estaba preocupado, pero después de cultivos, análisis de orina, de vigilar la ictericia, etc.. .todo parece dar bien, así que el diagnóstico del pediatra es "que son cólicos de los de verdad", los de "mentira" duran horas por lo visto y son a última hora de la tarde, estos son de 24 horas y lo único que nos ofrece es sedar al niño. Pero no nos gusta la idea, así que seguimos con brazos, colimil, colikind y un aceite 100% orgánico que es un auténtico descubrimiento, con aceites esenciales para dar un masaje en la tripa y relajar al bebe, tiene un olor bastante intenso, (Papabatallas opina que lo que hace es dopar a Pequebatallas, porque debe funcionar como el formol de las películas, jaja).
    Pero las tardes sola (porque en el trabajo de Papabatallas  han decidido que las mañanas las trabajen otros), son muy duras, hay ratos, pero parezco una mujer orquesta, si sigo así es posible que adquiera habilidades en los dedos de los pies y pueda vestirme con ellos.
     Ya se sujetar un cuento con una mano, señalar las cosas que aparecen a Nenebatallas, hacer gestos y contarlo sin dejar de acunar a Pequebatallas. Por no hablar de cantar el arca de Noe, el caballo Pichirilo y todo mi repertorio, gesto a gesto sin que Pequebatallas se me caiga y sin que mi exigente público me abuchee, porque muchas veces convencer a Nenebatallas de que hacer los gestos con una sola mano es mucho mejor que con dos y que su hermano está mejor con nosotros que en la mini cuna también es un trabajo muy duro.
     También puedo tumbarme en la cama con Nenebatallas para que se tranquilice y se duerma mientras tumbada a su lado hago movimientos extraños tipo la niña del exorcista para seguir acunando a Pequebatallas y que los dos se duerman y hasta puedo volar un avión con la otra mano o jugar a ser una pirata, todo tumbadita en la cama.
    Lo peor es que a veces tengo que elegir a quien dejo llorar, si pongo hacer pis a Nenebatallas, o le tengo que ayudar a terminar la comida del plato, o cambiarle de ropa, es a costa de que Pequebatallas llore y otras veces al revés y Nenebatallas ve como su madre deja la canción, el cuento o él a medio vestir. A mi esto me crea mala conciencia. Anoche cuando Papabatallas volvía a casa casi a las once de la noche, tenía nuestra cena a medio hacer, a Nenebatallas con medio pijama puesto, a Pequebatallas en brazos y sin cambiar el pañal casi en toda la tarde... Y yo sintiéndome una madre algo mediocre.
     Pero en el fondo soy consciente de que: 
     -Soy muy afortunada por tenerlos.
     -No soy perfecta pero hago todo lo que puedo y aunque algo más de orden estaría mejor, lo importante no es la hora en la que tienen puesto el pijama, si no que mis hijos sean felices.
    -Esto pasará, los cólicos serán una anécdota dentro de unos meses.
    -Los niños crecen muy rápido dentro de nada, echaré estas situaciones de menos. 
     Mi madre dice que es por tener hijos tan seguidos, (habla desde su experiencia como madre de hija única, ja ja), pero que si Nenebatallas fuera más mayor, según ella haría todo lo que yo le mandara y comprendería mejor las cosas.¿Vosotros que pensáis?, ¿Habéis pasado por este tipo de situaciones?
    Buen fin de semana y os recuerdo que hasta mañana podéis participar en el sorteo. 

martes, 18 de febrero de 2014

Cuando Nenebatallas conoció a Pequebatallas.

     Hoy os cuento la parte buena y en el próximo día la no tan buena, que no todo es color de rosa.
     El encuentro de mis dos peques era una cosa que la verdad no me preocupaba mucho, a Nenebatallas le gustan mucho los niños pequeños y está como loco con el niño pequeño de mi prima, así que no imaginaba encuentros violentos como algunos vídeos que circulan por la red. Pero tampoco me esperaba que fuera a salir corriendo.
    Nos encontramos en el portal con mi madre que traía a Nenebatallas de la guarde y miró curioso al carro pero poco más. Cuando llegamos a casa y le digo mira este es Pequebatallas, salió corriendo al salón y se subió al sofá. Me acerque al sofá con el peque en brazos y se bajó corriendo para irse a la otra punta del salón. Hasta que no dejamos a Pequebatallas en la mini cuna, no se acercó para mirar curioso y señalar.
     El primer día básicamente consistió en acercarse a Pequebatallas cuando le teníamos en brazos para tocarle con un dedo y apartarse rápidamente, en plan "¿esto esta vivo?, ¿es real?". Y enumerar partes del cuerpo, tocaba y gritaba "mama, mira un pie", "mamá ojos mamá", "papá una oreja", jaja. Al día siguiente que era jueves estuvo un poco enfadado con Pequebatallas, porque no le contestaba cuando le hablaba y se pasó el día diciendo: "Callate pofavó" cuando lloraba y "levántate hombre, es día" cuando le veía dormido.
     No he notado que tenga celos, aunque no lo "escribo" muy alto, por si las moscas, la primera vez que me vio dando de mamar, se subió el sofá, metió la cabeza todo lo que pudo y me pregunto "¿que hases mamá?, ¿que hases?".      Por lo demás se pasa el día dándole besos donde pilla, a vece excesivos (hay amores que matan), contemplándolo y bastante pendiente de él. Si llora (que lo hace y mucho) muchas veces me dice "No peocupes (preocupes) mamá, tayudo y cojo" e intenta cogerlo. Últimamente sus frases son: 
     "Mamá cógele que está llorando"
     "Que pacha pequebatallas, ¿porque lloras?, ¿que pacha a ver?"
     Y de momento poco más, a veces le intenta dar juguetes para que los coja y poder jugar con él. No parece entender que es muy pequeño. 
     Resumiendo que a veces nos los comeríamos a los dos, de la ternura que nos despiertan, otras veces como ya os he dicho, no tanto, pero eso ya os lo cuento otro día.
     Recordaros que estamos de sorteo y es muy fácil participar. Os dejo el enlace aquí. 
     Por cierto alguien ha participado como anónimo y no ha dejado ni un nombre por si gana, así que si me estás leyendo, mándame un email. 
     Pasarlo bien. Un beso

viernes, 7 de febrero de 2014

Parto de Pequebatallas. Parte II

     (Parte I) 
     Una vez recogida la ropa, nos bajaron a dilatación y allí conocí a una auxiliar que creo que recordaré siempre, era una señora mayor super dicharachera, que empezó a decirme que allí estaba mejor que en ningún sitio porque me iba a tratar como una reina, hablaba tanto que a los cinco minutos me sabía su vida. Justo las dos vivimos en el mismo barrio, así que me contó de todo, tanto que se quiso meter conmigo al baño para seguir la conversacion jaja.
     En general el personal fue mejor que la otra vez. Me ofrecieron poner al bebe una sonda en la cabeza para controlar el latido y que yo me pudiera mover y así dilatar mejor (la otra vez no me dieron opción). A mi no me apetecía mucho que me metieran mano de nuevo, además de que tampoco iba a poder moverme mucho porque estaba enchufada al aparatejo de la oxitocina, pero al final me la pusieron para controlar mejor a Pequebatallas.
Como lo de la bolsa parecía lo de las cataratas del Niagara, intentaron hacer un apaño con una malla, con tan mala suerte de que la mujer me sacó la sonda y otra vez me toco pasar el trago... Papabatallas me dijo pobrecilla, que cara se le ha quedado cuando te ha sacado la sonda, "ja, pobrecilla yo, no ella" (yo ahí dejando claro quien era la víctima jaja).
     Lo de la oxitocina era igual de doloroso que como lo recordaba, aún así intenté no pedir la epidural, más por miedo que por otra cosa. Intenté pasar las contracciones apretando el brazo y la mano a Papabatallas, hablando y escuchando Always de Bon Jovi, que era lo más lento que tenía Papabatallas en el móvil, también conseguí que Papabatallas se agenciara unos palitos de limón, pero al final pedí la epidural y tuve suerte, porque había anestesista disponible, cosa rara en el hospital cuando se trata de partos. No tuve tanta anestesia como con Nenebatallas y notaba un poco las contracciones. Agradecí que pudiera mover las piernas, aunque la pierna derecha no la sentía nada y Papabatallas estuvo haciendo experimentos, ejem, (por lo menos me distraje). En muy poco tiempo y gracias a la epidural (que en mi caso no me retrasa el parto, como me habían explicado la otra vez) dilaté los diez centímetros, bastante rápido, tanto que estaban sorprendidas y al principio no se lo creían y no querían mirarme, hasta ofrecieron irse a comer a Papabatallas que no quiso dejarme sola.
     En el paritorio señalar dos cosas que a nadie se le ocurrió de primeras cerrar las cortinas con lo cual yo estaba subida al potro medio desnuda y la gente hablando y viéndome desde el pasillo. Y dos que yo sentía como me abría en canal, estaba ansiosa de que todo acabara pronto y tanto la ginecóloga como la residente se lo tomaron con calma y no me dejaban empujar.
     Por fin a las dos y cinco vino al mundo Pequebatallas, si Nenebatallas fue un bebe bastante limpio, blanquito y con los ojos abiertos, Pequebatallas salió sin arrancar del todo a llorar, totalmente morado y con los ojos cerrados, tanto que cuando me lo pusieron encima me asusté y pensé que al niño le pasaba algo. De hecho me quede tan parada que creo que fue Papabatallas el primero en hablar al niño y darle la bienvenida.
     Ya se encargó la auxiliar dicharachera de decirme lo bonito que era. Agradecerla que subió dos veces a vernos a la habitación a pesar de no estar en esa planta.
     No me hicieron episiotomía, esto se lo agradezco a Papabatallas que desde la semana 34 me hizo el masaje perineal todos los días. Y no tener episiotomía me ha hecho la recuperación muchÍsimo más llevadera.
     De vuelta a la sala de dilatación para instaurar la lactancia estuvimos preocupados porque el morado de Pequebatallas no se iba ni de las manos ni de los pies y así estuvo días sin que nadie nos diera ninguna explicación. Pero disfrutamos del momento de estar los tres sólos, ya con un Pequebatallas más espabilado.
     La primera persona que nos visitó fueron los abuelosbatallas. La abuelabatallas metió de contrabando un bocadillo de tortilla, (porque no le había dado tiempo a comprar jamón), bebidas y chocolate. Y es que, como ya os dije "Madre no hay más que una".
     
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